
Cuenta la historia que Santa Claus era un pedófilo que vivía hermitaño en una cabañita y cuando venía la nevada del 24, salía a atraer a los niñitos con juguetes cuando estaban patinando sobre hielo sin sus padres, desobedeciéndolos, los cuales metía en la bolsa de "regalos", los llevaba, violaba y apaleaba sin cesar hasta su muerte. Luego se los comía crudos por aquello de las proteínas. Por eso el traje de Santa es rojo. Cuando lo encontraron los viejos del pueblo lo lincharon e incineraron vivo, mientras Santa gritaba - !Me recordarán de por vida!
Para borrar esta escena tan espantosa, los viejos decidieron vestirse de Santa Claus cada 24, pero para hacer el bien y repartir amor. Y hasta hoy, Santa nos trae regalos y felicidad y nos recuerda portarnos bien.
Extraído de "Recuerdos de mi infancia"